martes, 1 de noviembre de 2016

La Capilla, de luto


Si por algo se caracteriza la Hermandad Dominicana cuando llega la festividad de Todos los Santos, es por ataviar a sus imágenes con ropajes oscuros, y esta vez, podemos observar algún cambio.

Lo primero que podemos contemplar, y que llama la atención, es la cercanía de las tallas, una nueva forma de visión que hace que se aprecien mas detalles y que no distorsiona la forma de cada una de ellas.
La Virgen de la Esperanza se nos muestra en el centro de la capilla, entre Jesús de la Pasión y el Cristo de la Buena Muerte.

Nuestro Padre Jesús de la Pasión viste túnica de terciopelo morado, sin bordados y ceñida a la cintura con cíngulo dorado, corona de espinas y potencias doradas. Sobre su hombro, carga con la cruz.




















Nuestra Señora de la Esperanza nos sorprende con una favorecedora forma de vestir, en la que destaca una diadema dorada prestada por la Archicofradia del Rosario. Viste saya de terciopelo negro, bordada en oro y ceñida a la cintura con cordón dorado. Manto de terciopelo negro liso y tocado en encaje blanco. En sus manos, un pañuelo de encaje blanco y un rosario de color negro.
La Virgen está sobre la peana del palio, y a sus pies queda representada la Virgen de la Piedad.

El Santísimo Cristo de la Buena Muerte, se presenta sobre un monte de flores de color morado.

**Fotografías propiedad Hermandad Dominicana

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